La sudoración excesiva debida a la sobreactividad
de las glándulas sudoríparas puede ser generalizada o estar confinada a las palmas,
pies, axilas, las regiones inframamarias o ingles. La piel de las zonas afectadas suele
ser rosada o blanco-azulada. En los casos graves la piel, sobre todo la de los pies, puede
estar macerada, fisurada y descamativa.
Los síntomas pueden aparecer durante la infancia y continuar por el resto de la vida. El
sudor se presenta sin que se pueda impedir en cualquier situación produciendo bochorno e
incomodidad, pudiendo iniciarse este problema y sufrimiento desde la infancia. El niño
asiste al colegio y debe llevar una toalla, humedece las paginas de su cuaderno y llega a
mancharlas, durante los juegos infantiles y fiestas con sus compañeros se retrae para
evitar mojar los juguetes y las manos de sus compañeros causándole un serio problema
social.
En la adolescencia los jóvenes que sufren de este problema se privan de toda actividad
social. La mano literalmente mojada hace que la persona se sienta inhibida de poder
extenderla para saludar, de agarrar la mano del enamorado y de no poder realizar un examen
sin tener una toalla entre las manos y el papel.
La axila sudada moja la camisa o el vestido de fiesta e inclusive el saco causando a veces
un olor desagradable. Las personas afectadas intentan mejorar esta situación tomando
varias duchas al día, cambio de ropa mas frecuente y evitando usar diferentes tipos de
tejidos que produzcan mas sudor. Usar sandalias les es difícil por los frecuentes
resbalones que presentan por tener los pies húmedos y mojados.
En la vida adulta el rostro mojado y sudoroso causa una impresión de inseguridad, de
malestar e inhibición cuando se está hablando en público o en una reunión de negocios.
Es imposible para una mujer mantener su maquillaje en una fiesta.
Actividades diarias simples como escribir, agarrarse las manos, conducir un automóvil,
trabajar en la computadora, dar la mano son desagradables, el desempeño de determinadas
profesiones es difícil principalmente aquellas que dependen de trabajos manuales o de una
buena presentación social y así varias oportunidades profesionales son excusadas o
perdidas ante esta situación.
Las consecuencias de todos estos problemas sociales, psicológicos y financieros son
enormes y la búsqueda de soluciones paliativas y adaptaciones pasan a ser una constante
para un problema frecuentemente menospreciado por la familia, por los profesionales y
amigos pero prioritaria para las personas que padecen. subir
Tratamientos
paliativos
Las soluciones paliativas
que se buscan terminan en sufrimiento y frustraciones, enunciaremos algunas de ellas:
Uso de Antiperspirantes
Glutaraldeido al 10% que actúa sobre los glándulas sudoríparas y es usado para la
hiperhidrosis plantar con un efecto de 24 horas. No se utiliza en las manos por la
coloración marrón que presenta y la sudoración vuelve a la semana si se deja el
tratamiento.
Medicamentos
No existe un medicamento para el tratamiento de la hiperhidrosis. Los medicamentos
anticolinérgicos, beta-bloqueadores y psicotrópicos pueden llevar a una disminución de
la sudoración y su uso a largo plazo esta contraindicado por sus efectos colaterales sin
llegar a resolver el problema.
En ocasiones es necesaria la aplicación de lociones o cremas antibacterianas tópicas
(por ejm., clindamicina o eritromicina). Puede ser preciso el afeitado del pelo axilar.
Para la hiperhidrosis localizada suele ser eficaz una solución alcohólica de cloruro de
Aluminio hexahidratado al 20%, su aplicación puede provocar irritaciones en la piel. Una
o dos aplicaciones seguidas suelen proteger un corto tiempo. Sin embargo el problema
continua despues de algunas semanas.
Iontoforesis
Consiste en la aplicación de corriente galvánica en la región de la piel sudosa. Su
mecanismo de acción no esta del todo esclarecida, tiene un resultado favorable en el 80%
y al inicio las aplicaciones diarias son necesarias, pueden aparecer lesiones dérmicas,
vesículas, eritemas y alteración de la sensibilidad. Quemaduras de segundo grado y
necrosis de la piel han sido descritas en los casos de hiperhidrosis palmar, axilar y
plantar.
Tratamiento Psicológico
La consulta con el psicólogo puede ayudarlo temporalmente pero no en
forma definitiva
Inyecciones de Toxina Botulínica
Las inyecciones de toxina botulínica disminuyen la sudoración excesiva, pero el
tratamiento debe repetirse continuamente y por la frecuencia de sus complicaciones como el
cansancio, irritación alérgica y hematoma en el lugar de la inyección no garantiza una
solución definitiva. subir
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